Shizuku Kanzaki es el único hijo del renombrado crítico de vinos Yutaka Kanzaki. Desde pequeño, Shizuku ha recibido una peculiar educación por parte de su padre, todo en nombre del vino. Desde aprender a decantar una bebida con elegancia hasta memorizar con precisión el olor de cinturones de cuero y lápices, este entrenamiento le ha generado un profundo resentimiento hacia todo lo relacionado con el vino. Disconforme con su padre, abandona su hogar para convertirse en un vendedor promedio de una cervecera, negándose a volver a tocar el vino.
Cuando su padre fallece repentinamente, Shizuku se ve arrastrado de nuevo al mundo que tanto odia. Según el testamento de su padre, quien herede su valiosa colección de vinos y su patrimonio será quien identifique correctamente los «12 Apóstoles» del vino, así como las legendarias «Gotas de Dios». Para heredar la fortuna, Shizuku tiene un año para completar la tarea, pero la propuesta le parece ridícula, siendo el único familiar vivo de Yutaka.
